Descargar de Ares no es nada del otro mundo, a medida que el tiempo pasa hemos sido testigos de las bondades que puede ofrecernos la interfaz del famoso gestor de descargas. Sin embargo, hay mucho que todavía desconocemos y que hoy a grandes rasgos aprenderemos.
Ares podría interpretarse como una gigantesca red, que se conecta con miles de usuarios y ordenadores de todas partes. Cada vez que realizamos una búsqueda en la interfaz de Ares, lo que estamos haciendo es buscar coincidencias en la gran cantidad de usuarios y ordenadores que comparten la misma información.

En otras palabras, estamos solicitando que una cierta cantidad de ordenadores compartan con nosotros una serie de contenidos como videos, música, programas, documentos, entre otros. La configuración de Ares permite que los usuarios repartan fragmentos del archivo en cuestión a través de envíos. Cuando un ordenador se reinicia, apaga o simplemente cancelamos el envío solicitado, automáticamente la red masiva de conexión acude a otra IP que disponga del mismo parámetro en común.
Dependerá del tipo de archivo que estamos buscando para que tal información pueda descargarse rápidamente. En caso de tratarse de un archivo inusual o no muy conocido, estamos obligados a esperar que los pocos usuarios que comparten el mismo contenido enciendan sus ordenadores en transcurso del día, aunque este tipo de situaciones se registra muy remotamente.